En su presentación del viernes estrenó dos obras de jóvenes compositores mexicanos
Se presentó Wilfrido Terrazas, músico de flauta transversal, en el CMMAS
Viajará a la ciudad de Monterrey para terminar la serie de conciertos pactados con el Fonca
El flautista de origen chihuahuense y egresado del Conservatorio de las Rosas, en la ciudad de Morelia, Wilfrido Terrazas, cumplió el quinto de los seis compromisos establecidos con el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca) en cuanto a la propagación del repertorio contemporáneo para flauta transversal, al ofrecer el concierto respectivo en el Centro Mexicano para la Música y las Artes Sonoras (CMMAS) la noche del pasado viernes, con el estreno mundial de dos obras de jóvenes compositores mexicanos.
Previamente a la actuación, Terrazas explicó a la audiencia, predominantemente joven, como es costumbre ante la exposición de este género musical, que el apoyo otorgado por el Fonca a su proyecto se refiere a la composición y difusión de 18 obras por parte de compositores mexicanos jóvenes, para después ser presentadas en distintos puntos del país. Sin embargo, el instrumentista reconoció que “este concierto está más cargado a la electrónica”, refiriéndose a la inclusión de grabaciones como base de la ejecución en vivo.
Después de eso, la obra Velorios, para flauta bajo amplificada y medios electroacústicos (grabaciones), que Juan José Bárcenas escribió en 2006, mantuvo un estilo compartido con los otros compositores, mas no premeditado sobre la forma de composición: la carencia de una estructura reconocible, aunque sujeta a un discurso en que el patrón sereno-arrebato-sereno fue también un hilo conductor entre una y otra obra.
La reiteración de los efectos casi experimentales –casi, por el uso que ya han tenido esos efectos en el repertorio contemporáneo para flautae_SEnD, como la aspiración y exhalación de aire hacia el tubo del instrumento sin buscar la nota musical, o el cambio de posición de la boquilla en los labios para producir el seccionamiento de la nota en partes más pequeñas que el medio tono, remitieron a dos conceptos: los compositores mexicanos jóvenes intentan ensanchar sus propios límites creativos sin encontrar aún nuevos métodos expresivos, mientras que Wilfrido Terrazas intenta abrirles a ellos esa puerta necesaria hacia el público después de alcanzar nuevos límites técnicos sobre el instrumento con base en el estudio.
En ese sentido podría mencionarse la mayor exigencia técnica que aborda la obra de Edgar Guzmán Arredondo, Mey, uno de los dos estrenos mundiales de la noche para flauta y flauta bajo, al incorporar en la obra un doble sonido simultáneo en la misma flauta con movimiento marcado en la voz superior mientras la inferior se mantiene como nota pedal.
Incluso Guzmán Arredondo fue lo suficientemente inteligente como para utilizar elementos repetitivos en distintos puntos de su trabajo, creando así una estructura reconocible a través de una suerte de leitmotiv no muy elocuente, pero sí bastante útil para el espectador. Así, Wilfrido Terrazas, considerado por el director del CMMAS, Rodrigo Sigal, como uno de los más importantes impulsores de la música contemporánea para flauta en México, viajará a la ciudad de Monterrey, en Nuevo León, para cumplir con el sexto concierto pactado con el Fonca, antes de regresar a Morelia para trabajar con otro repertorio.