Muchos permanecen en la frontera y para subsistir se dedican a la prostitución o actividades ilícitas
De enero a julio Estados Unidos ha deportado a unos diez mil niños originarios de Michoacán
Según el DIF Michoacán, hasta el mes pasado habían sido repatriados a la entidad 13 menores
Tan sólo de enero a julio, la Secretaría del Migrante de Michoacán estima que unos 10 mil niños nacidos en el estado pero que acompañaron a sus padres en busca de mejores oportunidades a Estados Unidos, han sido expulsados por el gobierno de aquel país a consecuencia de la deportación masiva de adultos como parte de su política de salvaguarda de su seguridad nacional.
Esa dependencia estima también que 6 mil menores de entre 14 y 17 años de edad originarios de la entidad, permanecen en la ciudad fronteriza de Tijuana al ser abandonados por las autoridades de aquel país y, quienes para subsistir, se dedican en buena parte a actividades ilícitas; dicha deportación de infantes tiene mayor impacto en las entidades con alto flujo migratorio como Michoacán, Jalisco, Zacatecas y Guanajuato, e implica una violación sistemática a los derechos de la infancia, por parte de las autoridades estadunidenses.
Pese al gran número de deportaciones de niños y adolescentes, las instancias oficiales tienen reportes ínfimos de casos, incluso la Procuradora de la Defensa del Menor y la Familia del DIF-Michoacán, María Esther Valiente Govea, reporta que a esa dependencia sólo le han llegado entre 12 o 13 repatriados.
Inclusive, la funcionaria detalló que del gran total de niños deportados, de los cuales aceptó no tener un dato preciso, “un 99 por ciento se entrega a sus familiares (quienes deben comprobar el parentesco con actas de nacimiento e identificaciones) en la misma frontera”.
Valiente Govea explicó que hasta julio, el DIF estatal tramitó la repatriación de 10 menores michoacanos a través de un proceso que, aunque complicado, no lleva más de un mes para concluirse y, estimó que “aún cuando en lo formal no se está cumpliendo cabalmente con los acuerdos internacionales por parte de Estados Unidos, en México sí damos cumplimiento con la normativa que implica que los niños tengan certeza jurídica y se proteja su integridad física y emocional”.
Datos de a misma dependencia revelan que durante 2006, más de 5 mil niños michoacanos fueron expulsados de aquel país tras la deportación de sus padres primero, y luego son atendidos en los cuatro módulos que el DIF tiene en las ciudades de Tijuana y Mexicali.
Sin embargo y de a cuerdo con Pedro Fernández Carapia, coordinador de Políticas y Programas de Protección en la Secretaría del Migrante Michoacano, por lo menos 10 mil menores de edad fueron expulsados de Estados Unidos al quedarse en desamparo cuando, por las redadas que efectúa el gobierno estadunidense, primero deporta a sus padres.
La Convención Internacional para la Protección de la Infancia, determina que en el caso de menores no deben ser deportados sino repatriados, pero en los hechos, sólo el 10 por ciento llega hasta su estado de origen, el resto sufren la misma suerte que los adultos que son conducidos hasta la línea fronteriza y ahí son abandonados a su suerte, según Fernández Carapia.
De esta forma, dijo, el gobierno estadunidense viola en forma sistemática los derechos humanos de los menores mexicanos, ya que la diferencia entre deportación y repatriación “es de fondo”, en tanto que la primera implica prácticamente una expulsión, mientras que la segunda obliga a ese país a responsabilizarse del cuidado y tutela de los menores, en tanto que los consulados de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) contactan con los sistemas DIF para que estos localicen a los familiares de los mismos en México, y hagan los trámites pertinentes para su regreso seguro.
A su suerte
Uno de los efectos que tiene la falta de protección a la infancia en el tránsito entre México y Estados Unidos, estriba en que estos caen en redes de prostitución o narcotráfico cuando se encuentran solos.
De acuerdo con la Secretaría del Migrante, la situación de los 6 mil menores que son abandonados en Tijuana, obedece a que fallaron en su intento de cruzar la frontera, por lo que optaron por trabajar en cualquier cosa con fin de subsistir sin sus progenitores y se han convertido, a menudo, en víctimas del abuso de coyotes y delincuentes.
Además las autoridades estiman que un buen número de niños michoacanos de entre 1 y 5 años de edad, han sido abandonados en casas hogar de Tijuana, donde permanecerán hasta cumplir la mayoría de edad.
La titular de la Secretaría del Migrante, Alma Griselda Valencia Medina, señaló al respecto que el abandono de estos menores se debe “a que sus padres no pudieron cruzar a los Estados Unidos, aunque también se considera que varios de ellos eran hijos de trabajadoras sexuales que los abandonaron”.
Ante el hecho, el gobierno local, mediante la Secretaría y con apoyo de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), analiza actualmente la posibilidad de repatriar, o bien, buscar otras medidas para mejorar la situación, tanto de los niños como de los adolescentes michoacanos que permanecen en el límite norte de la nación.
Vale añadir que en los últimos siete años, y en buena medida por razones económicas o familiares, la migración de las mujeres michoacanas hacia Estados Unidos se ha incrementado en razón de un 6 por ciento (del 28% que representaban antes, a un 36% en la actualidad) y que, según datos del Consejo Estatal de Población (Coespo), el 68 por ciento de ellas están casadas. En los últimos seis meses, se estima que poco más de 150 mil féminas emigraron al país del norte.
Avances
María Esther Valiente Govea, opinó que de 2004 a la fecha, ha habido “grandes avances” en el tratamiento de la migración infantil hacia Estados Unidos, pues si bien sólo existen cuatro módulos para su atención en la frontera norte, “se está viendo la manera de abrir nuevos en Sonora y Chihuahua” y se ha comenzado a sistematizar la información sobre el tema.
Además, expuso, el fenómeno migratorio infantil “es parte de la agenda nacional, tanto del gobierno federal como de la Conferencia Nacional de Gobernadores”, y se ha creado un protocolo de atención para los mismos.