ENTREVISTA/ CRISTINA PORTILLO AYALA, SECRETARIA DE LA MUJER
Para lograr la equidad, hay que romper estereotipos culturales
“La política transversal nos ha ermitido trascender”
Diversas dependencias del gobierno del estado han sido acreditadas como Modelo de Equidad de Género, pero eso es sólo el reconocimiento oficial de políticas públicas que tienen impactos profundos más allá de la forma de hacer gobierno, pues Cristina Portillo Ayala, secretaria de la Mujer (Semujer) en Michoacán, está convencida de que “cuando las mujeres no tienen acceso a la educación y la salud”, o cuando no se les brindan oportunidades de desarrollo económico y de toma de decisiones en lo político, no sólo se van rezagando ellas, sino también sus hijos y la sociedad entera.
Para un gobierno de izquierda, a diferencia de los de derecha, precisa Cristina Portillo, “todos los ciudadanos deben ser iguales”, pero en la búsqueda de esa equidad, sobre todo cuando se trata del reconocimiento de la población femenina, hay que romper estereótipos y atavismos culturales que aún están muy arraigados incluso en la clase política, pues advierte que en los ámbitos del ejercicio del poder ha resultado más complicada la inclusión de las mujeres.
Portillo Ayala, en entrevista con La Jornada Michoacán comparte que para superar las desigualdades, la Secretaría de la Mujer ha tenido que trabajar desde distintos ámbitos: impulsando políticas que apuntan a cambios culturales, promoviendo en las escuelas la inclusión de la materia de perspectiva de género, con programas que apoyan la sustentabilidad económica de las mujeres y con acciones que permitan prevenir la violencia de género.
–Al margen de las estadísticas, ¿cómo se puede medir el impacto de la Secretaría de la Mujer?
–La propia creación de la Semujer, por parte de Leonel Godoy, nos da una atribución muy importante en la Ley Orgánica de la administración pública estatal: diseñar e implementar políticas públicas con perspectiva de género. Las cifras y estadísticas nos sirven para diseñar estrategias encaminadas a disminuir el índice de las desigualdades entre hombres y mujeres.
“La perspectiva de género es importante en este gobierno porque nos ayuda a visualizar los problemas y desigualdades en que viven las mujeres.
“En muchos países, por cierto en los más pobres, la falta de reconocimiento al trabajo productivo de las mujeres es lo que da la pauta a la desigualdad; así también, la falta de acceso a la educación y los servicios de salud. Un gobierno de izquierda tiene que visualizar estas necesidades como lo estamos haciendo nosotros, desde la idea misma de lo que es el espíritu de un gobierno de izquierda: ser todos iguales.
“A un gobierno de izquierda le resulta satisfactorio que las mujeres y los niños se desarrollen, pero luchar contra la desigualdad exige mayores inversiones, por eso es importante que los presupuestos y políticas públicas se aboquen a tratar las necesidades mismas de las mujeres, para que éstas, junto con sus hijos, vayan de la mano con el sector de los hombres en una sociedad igualitaria, incluso en la toma de decisiones”.
–El Índice de Desarrollo Humano señalaba en Michoacán dos grandes problemas: la pobreza que domina en el sector indígena y la pobreza entre la población femenina. ¿Se ha logrado avanzar en la concientización de los michoacanos respecto a este problema de las mujeres del que habla la ONU?
–Creo que hemos avanzado muy bien en la política pública de apoyo para el trabajo de las mujeres; además, hoy las mujeres denuncian y defienden sus derechos sexuales, políticos, reproductivos y sobre todo sus derechos humanos.
“Hoy, en cualquier nivel de gobierno se puede colocar sobre la mesa el tema de la igualdad, de la equidad y perspectiva de género como una herramienta muy importante para el diseño e implementación de programas de gobierno. Vamos avanzando a pesar de que en Michoacán no hay un presupuesto etiquetado con perspectiva de género como lo hay a nivel federal; la resistencia del Congreso del Estado ha sido muy fuerte.
–¿Cual es el argumento de los diputados para no etiquetar recursos con perspectiva de género?
–En la Legislatura federal de la que fui parte creamos un presupuesto con esas características, que asignaba miles de millones de pesos a todas las dependencias.
“Lo que los diputados argumentaban a la diputada Gabriela Molina, presidenta de la Comisión de Grupos Vulnerables, Equidad y Género en el Congreso local, era que si etiquetaban la política de mujeres, entonces tendrían que etiquetar también los programas de cemento y canasta básica. Yo diría: las mujeres no somos un sector más o un programa social.
“Los ámbitos donde se ejerce el poder es donde se nos hace más difícil que lleguen las mujeres, porque ahí es donde se deciden las grandes propuestas del reparto de la riqueza, pero en esos espacios los señores cierran filas: en los partidos, en el Poder Judicial, en el Congreso… y las mujeres seguimos tocando la puerta.
“Yo siempre hago énfasis en que hace falta que lleguen más mujeres al Congreso, porque ahí es donde se deciden los grandes temas de Michoacán.
“Si no tenemos un presupuesto sensible a la equidad de género en Michoacán, entonces: ¿cómo la hemos librado?; con la sensibilidad del gobernador y una política transversal.
“La política transversal nos ha permitido trascender. En educación trabajamos para acabar con los estereotipos dentro del aula, promovemos la educación sexual en secundarias, porque la gran franja de la población femenina que se embaraza es en esa etapa, y antes de terminar el gobierno queremos que la asignatura de la equidad de género sea una realidad en la educación secundaria. A las mujeres les ofrecemos capacitación en todas las legislaciones y tratados internacionales que ha firmado México para que el Poder Judicial dictamine sus sentencias con perspectiva de género; en el sector salud hemos tratado de erradicar el machismo, que no permite a las mujeres realizarse estudios como el de cáncer de mama o el cervicouterino; además, cuando una mujer acude a un consultorio médico es porque ya es víctima de dos años de violencia, por eso son muy importantes los módulos de la Secretaría de Salud. En la Secretaría de Gobierno logramos consolidar el Sistema Estatal de Acceso a una Vida Libre de Violencia y tenemos un órgano de gobierno donde se evalúan las políticas de atención a la mujer. Incluso ya logramos involucrar a los municipios en el trabajo de género”.
–¿Las políticas públicas con perspectiva de género del gobierno estatal encuentran correspondencia en los municipios?
–La relación con los municipios es muy cordial, de cabildeo, nada jurídico todavía, desgraciadamente. Vamos avanzando, tenemos más de 90 oficinas de atención a la mujer en los municipios, pero algunas aparecen y desaparecen. Las mujeres todavía estamos sujetas a los vaivenes políticos de los municipios; si hay un recorte presupuestal, recortan lo destinado para las mujeres y el sueldo de las directoras, obviamente, no es de directoras, aunque tienen dos o tres funciones.
“Está el tema sobre la mesa en los municipios. En Jiquilpan, La Piedad, Zamora, Uruapan y Morelia están consolidándose las instancias de atención a la mujer, porque son municipios más profesionalizados.
“Tenemos que trabajar más para que la equidad se haga una realidad por medio de reformas que obliguen a hacer cambios en los organigramas municipales, a destinar un presupuesto y un Programa Operativo Anual, pues no hay planes municipales de desarrollo con perspectiva de género.
“En el país, mil municipios tienen una instancia de la mujer y Michoacán tiene el 10 por ciento de esos municipios, lo que creo que es un gran avance, porque tenemos instancias municipales de la Semujer en 92 de los 113 municipios, aunque también hay una franja de 10 ó 15 que siempre están en conflicto, que cierran la oficina o que recortan el presupuesto. Faltan muchas cosas por mejorar, no sólo nombrar a una directora y darle recursos, sino también personal”.
–¿En el ejercicio de la administración pública, qué tanto se le ve a la mujer como un gestor o interlocutor válido entre los distintos niveles y órdenes de gobierno?
–Es un asunto no tanto de género, pues también hay que ponerle oficio político y efectividad al trabajo.
“Creo que la administración de Leonel Godoy va a pasar a la historia por ser el primer gobierno paritario. Estamos a la vanguardia, como Zapatero en su momento, o como Bachelet, que desde intendente a superintendente nombró mujeres. Por eso siempre digo: está bien cuando hablan de tener una gobernadora; si esa gobernadora va a tener perspectiva de género, bienvenida. De nada nos serviría tener una gobernadora como la de Yucatán, que no tiene una sola mujer en su gabinete.
“La integración de un gabinete con el 50 por ciento de mujeres y 50 por ciento de hombres no fue nada fácil; teníamos que estar, en cada una de las dependencias, viendo perfiles, valorando. Uno de los mitos es que las mujeres no tenemos experiencia: ¿cómo vamos a tener experiencia si no se nos da una oportunidad como la que dio el gobernador Godoy?, ¿Cuál fue nuestra sorpresa? Que las áreas en las que se nombraron mujeres, cada vez eran más eficientes.
“En el gabinete de Leonel Godoy hay muchas mujeres importantes que han sabido llevar el diálogo no sólo con el Congreso, sino también con los sindicatos, como es el caso de Mirella Guzmán, que es la primera secretaria de Finanzas en nuestro estado, y creo que ella es una interlocutora importante. Como ella hay muchas mujeres en el gobierno, comprometidas y haciendo su mejor esfuerzo”.
–¿Un gobierno de izquierda no tendría la obligación, hasta por historia, de impulsar una política cultural como base para erradicar la violencia contra la mujer?
–Hay que partir de que tenemos una sociedad con estereotipos y nosotros estamos tratando de romper con eso capacitando todos los días desde todas las trincheras: en una primera etapa trabajamos con cientos de funcionarios para sensibilizarlos y poner el tema de la equidad sobre la mesa, porque llegabas con los alcaldes o funcionarios y se reían; segundo: capacitar en torno al porqué queremos el tema de la política pública para la mujer en municipios, y tercero: la cultura más importante en el tema de la violencia contra la mujer es la prevención, la política pública de la igualdad.
–En Michoacán hay muchos pueblos prácticamente abandonados por los hombres, ¿eso ha incidido en una mayor participación de las mujeres en actividades del crimen organizado?
–La región del Bajío es donde mayor despoblamiento hay y no solamente de hombres; hay muchas ciudades llenas de mujeres, incluso ellas se están yendo a vivir a otras ciudades. En general, creo que cuando el tejido social se desmorona y cuando no hay políticas públicas enfocadas a combatir la pobreza, nos obliga como sociedad a buscar otras opciones de ingreso, por eso creemos que la política federal, durante décadas, no ha sido la indicada para nuestro país. El gobierno federal tiene que revisar con mucha claridad su estrategia de aplicación de recursos, así como su política de seguridad, que creo que ha sido equivocada hasta este momento.
“El gobernador de Michoacán ha decidido destinarle mayores recursos a la educación, a la cruzada por el campo y a promover el consumo de productos michoacanos.
“Las mujeres que están siendo detenidas son involucradas en los delitos por sus parejas, es un fenómeno lamentable que tenemos que seguir trabajando para evitarlo, porque las mujeres son arrastradas, jaladas a la delincuencia”.
–¿La violencia ha incidido en los índices de migración de las mujeres?
–La migración de mujeres familiares de migrantes es diferente; hicimos un estudio muy importante sobre el costo emocional de las remesas, sobre las mujeres que se quedan y las que se van.
“Son diferentes tipos de violencia derivadas de la migración, como la del abandono. Los hombres, muchas veces no regresan o dejan de mandar dinero, hacen su familia allá y hasta en eso las mujeres somos diferentes, porque las migrantes nunca dejan su casa sin comunicación, siempre están regresando sus recursos para tener una mejor calidad de vida, o finalmente terminan por llevarse a su familia.
“Es muy importante arraigar cada vez más a los hombres y mujeres a nuestro país, dándoles herramientas de trabajo, proyectos productivos, blindando el sector del campo. Todas las políticas neoliberales tienen que cambiar y debe haber un rencauzamiento”.
–¿Por qué no proponer programas educativos que desde el nivel básico incluyan asignaturas dirigidas a evitar los maltratos físicos contra las mujeres?
–Nosotros decidimos enfocar el trabajo de prevención a las secundarias, porque el fenómeno de la violencia empieza con la niñez, y en las relaciones de pareja inicia en el noviazgo. La Encuesta Nacional de la Juventud 2007 revela que del total de los 14 millones de jóvenes encuestados, una gran parte dijo haber sido víctima de violencia, por eso es importante que los círculos familiares estén libres de la violencia y eso se logra construyendo una cultura de igualdad y respeto.
“Algo muy importante, que es una asignatura pendiente del Poder Legislativo y que ojalá se logre concretar para que el Poder Judicial la lleve a cabo, es que mientras no existan penas para los agresores, siempre habrá agresores; entonces, el asunto de la atención integral para superar la violencia incluye, precisamente, una sentencia con ese contenido.
“Hoy se puede recomendar en la sentencia tomar terapia para la rehabilitación de hombres y mujeres agresores, porque también hay mujeres violentas; cien de cada mil hombres son víctimas de la violencia, pero de ésos, la mitad son niños violentados por sus propios padres. Tiene que plantearse entonces una rehabilitación integral”.
–¿Podría afirmar que en este gobierno se sentaron las bases para un cambio cultural y educativo para combatir o desterrar la violencia de género?
–Creo que no solamente en la política pública se han logrado grandes avances que se pueden vislumbrar en obras públicas, política social o desarrollo rural, creo que se han sentado las bases para lograr un mejor nivel de vida de las mujeres. El Índice de Desarrollo Humano debe ir de la mano con el índice de desarrollo de género; creo que entre más pobreza y menos educación exista, estará más presente la violencia, por eso hoy requerimos más educación y más oportunidades de trabajo. El gobierno de Leonel Godoy es un gobierno con sello de mujer.